Los pisos nunca bajan
Hoy es 29 de febrero, resulta fascinante comprobar la percepción del tiempo gracias a un día como éste. En el último 29 de febrero que hubo, en 2008, cualquiera podía decir esta frase: “los pisos nunca bajan”, pese a que la crisis ya asomaba en el horizonte, no creo que el común de los españoles hubiera llamado idiota a alguien que dijera esto, al fin y al cabo, esa frase llevaba siendo cierta en España durante más de 10 años.
Ahora nos resulta casi cómico escuchar una afirmación así. La impresión que tengo es que no ha calado en la ciudadanía que esta crisis no ha venido del cielo o es una consecuencia de nuestro entorno. El diferencial de las cifras de la crisis española respecto a la zona euro, tiene un responsable: el ladrillo.
Me imagino que muchos quieren escurrir el bulto de este hecho, el ladrillo se cargó la economía de este país, ha logrado que la generación más preparada de nuestra historia, tenga que salir a buscarse la vida, los que se quedan pagarán zulos a precios de palacios y la economía tardará años en recuperarse. Si miramos los números de migraciones (se prevee que haya 500.000 emigrantes anuales entre españoles e inmigrantes que llegaron a España en tiempos mejores), este tipo de flujos migratorios lo causan desastres naturales o guerras.
Eso es lo que ha habido en España: una catástrofe. El nivel de endeudamiento total en España ha pasado de un 192% del PIB que había en el año 2000 a un 363% en el año 2011. Lo curioso es que el estado ha pasado de un 39% a un 71%, que no está nada mal. Estos números se quedan en poca cosa cuando vemos que el sector financiero ha pasado de un 14% a un 76% (en la deuda de las empresas está enmascarada una parte de la deuda de los bancos, cuando una inmobiliaria debe dinero a un banco, computa como deuda empresarial, pero si la inmobiliaria no paga, se convierte en deuda bancaria restando el valor de los activos). Los bancos ahora mismo están más endeudados que el Estado Español. Tener deuda de por sí no es malo, si te has endeudado para tener algo que valdrá más en el futuro, es hasta bueno. El problema es que esa descomunal deuda de los bancos está invertida en el ladrillo que ellos decían que nunca bajaba y va a ser que sí, bajará. Lentamente, mientras estrangulan a la economía real, cortando el flujo del crédito, hoy mismo, el BCE ha sacado 529.531 millones de euros, que se dice pronto, a un 1% de interés a devolver a 3 años, lo que viene a ser un chollo para los bancos. El sector bancario español se ha quedado con el 25% de esta emisión, con diferencia, los que más euros han acaparado. ¿Qué harán con este dinero? ¿podremos ir mañana a solicitar una línea de crédito para mover la economía?, la respuesta es no. Cualquiera se la juega metiendo dinero en la economía real, con las probabilidades que hay de pegársela y más sabiendo que quien avala estas concesiones de préstamo, no es el BCE, sino el Banco de España. Debajo de las estrellas de la bandera de la UE tenemos que poner el lema: “que cada palo aguante su vela“. El plan es invertir en la deuda del Estado que tendrá que emitir al no poder cubrir la economía real los gastos y que rondará el 3%-5% de interés. Como únicamente ganan un 2%-4% en esta operación, necesitan invertir muchísimo dinero para rellenar el inmenso agujero del ladrillo. Mientras, el ministro de economía les ofrece incentivos fiscales por no dejar en la calle a las familias que no pueden pagar las hipotecas demenciales que firmaron. Lo gordo es que todo esto, no servirá ni para maquillar los números del ladrillo. No hay duda, los españoles somos buena gente, nuestros banqueros pueden dar fe de ello.




